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Respiro familiar. Viaje a Vinarós

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Un año más, y ya van cuatro, hemos realizado desde ALCER el viaje de respiro vacacional, entre los días 1 al 8 de octubre. En esta ocasión se eligió la localidad castellonense de Vinarós. Participamos 47 personas entre socios y no socios, de los cuales 10 eran trasplantados y 6 en hemodiálisis.

 

Nos alojamos en el hotel Vinarós playa, de cuatro estrellas. El centro de diálisis estaba enfrente, justo al otro lado de la calle, lo cual era muy cómodo para los de hemodiálisis a la hora de tener que desplazarse.

 

 

 

Hicimos varias excursiones, la primera, el mismo día del viaje, a las cuevas de San Josep, en la localidad de Vald’uixo. Una gruta con el rio subterráneo más largo de Europa y que data desde el paleolítico superior, que recorrimos repartidos en varias barcazas. La cueva, perfectamente iluminada nos permitió contemplar rincones y parajes de una belleza inusual.

 

 

 

 

Uno de los días que no teníamos excursión realizamos una pequeña escapada en el autobús hasta la ermita de Nuestra Señora de la Misericordia donde un simpático y eficiente policía local, con el que previamente habíamos quedado, nos abrió las instalaciones colindantes a la propia ermita y nos explicó detalles de todo el complejo, como por ejemplo, que en años pasados había albergado una escuela taller que se encargó de restaurar tanto la ermita como el resto de edificaciones. También consta de un pequeño jardín con diversidad de plantas autóctonas de la zona.

 

 

 

La segunda excursión fue a Morella, preciosa localidad que se erige en un peñón, rodeada de murallas, y con su castillo en semi ruina, en todo lo alto. Posee numerosos edificios singulares, notables iglesias y pintorescas calles que transportan a los visitantes al pasado histórico de la localidad, especialmente a la época medieval que fue su tiempo más glorioso. Esta declarada conjunto histórico artístico. Destacar la visita a la Basílica de Santa María la Mayor, espléndido testimonio del gótico religioso, donde destacan la puerta de los Apóstoles de elegante decoración y la de las Vírgenes de fina estructura. En el interior, de especial belleza son el coro, con su singular escalera, el trascoro, el altar barroco, y el órgano, considerado el más importante de la Comunidad Valenciana.

 

 

 

 

 

La tercera excursión fue a Peníscola donde visitamos su casco antiguo, también amurallado, y haciendo especial énfasis en la visita al castillo del Papa Luna. Peníscola, en poder de los árabes desde 718, pasó mediante pacto a poder del rey Jaime I en 1233. Posteriormente, tras diversas y complicadas vicisitudes, pasó por permuta en 1294 a la Orden del Temple, durante el reinado de Jaime II de Aragón. Fue entonces cuando los templarios levantaron aquí su última gran fortaleza (1294-1307). Un esfuerzo que resultó final y definitivo, ya que con él desaparecieron de la historia y entraron en la leyenda. En 1411 el Papa Luna, Benedicto XIII, transformó el castillo en sede pontificia. La lucha por su legitimidad, en medio del Cisma de Occidente, le llevó al aislamiento y a la muerte entre estos muros en 1423 a la edad de 94 años. 

 

 

 

 

 

En definitiva, han sido unos días de descanso, convivencia, paseos, excursiones, playa y mar, donde hemos disfrutado y reído a partes iguales y donde todos y cada uno de nosotros hemos aportado lo mejor de nosotros mismos para conseguir que  esta gran familia que es ALCER tenga larga vida, y que nos ha permitido volver a Salamanca con las pilas bien cargadas y deseando que llegue pronto el próximo viaje y seamos aún más.

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